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El Hombre de las tablas
Vagabundo de ideas, como se califica, Klemen Kasir se encontró un día con un pedazo de madera, lo acarició y decidió que la cosa podía ir mucho más lejos. Desde entonces encuentra siempre tiempo entre la cerámica, la cocina, la escritura freelance y su familia para ir haciendo crecer su colección de tablas para picar.
Klemen trabaja en casa de sus suegros, en la provincia eslovena, con una sierra para madera hecha en casa. Ahí fue donde creó su primer tabla y en parte ahí fue donde acuñó el neologismo dealca, que mezcla la palabra eslovena dilca, que se refiere coloquialmente a cualquier tabla sobre la que se cortan alimentos y la palabra inglesa deal en su ascepción de forma de hacer algo.
Con una aproximación juguetona y vital, Klemen va creando un mundo de tablas que nos hablan mientras nos ofrecen una plataforma para procesar nuestra comida.
Visita este particular universo de dealcas en www.dealca.si
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